Para dar la bienvenida a este punto de encuentro virtual con denominación de origen me arranco con una mirada sobre el Festival de San Sebastián.
No lo hago porque quiera parecer una cinéfila de primera fila, ni porque un espíritu donostiarra planee a diario por la oficina, ni porque el otro día Julia Roberts pasease sus piernas y su sonrisa por el puente del Kursaal.