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La colaboración excesiva: cuando trabajar en equipo es un problema

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Para que una empresa tenga éxito en la actualidad debe existir una buena cooperación, no solo entre los distintos departamentos, sino incluso entre todos sus empleados. Teniendo esto en cuenta muchas compañías tienen diseñada una estrategia meticulosa para conseguirlo.¿Pero puede que hoy en día se sobrepasen los límites en este campo? ¿Es posible que esto dé lugar a una pérdida de tiempo y dinero? Hablemos de la colaboración excesiva y de cómo esta afecta al buen funcionamiento de la compañía.

 

La colaboración excesiva: cuando trabajar en equipo es un problema  

La tecnología y la colaboración excesiva

 

La llegada a la empresa de las nuevas tecnologías hizo posible que el trabajo en equipo cambiará sustancialmente. Si antes para llevarlo a cabo era necesario que todos los miembros se reunieran físicamente, ahora ya no es así. Muchas empresas utilizan diferentes grupos de WhatsApp, chats, plataformas de proyectos o el correo electrónico como elementos esenciales para desarrollar el trabajo.

 

Por si todo esto fuera poco, se realizan al cabo del día o de la semana diferentes reuniones. Además, existe la tendencia cada vez más extendida de que todos los trabajadores de una empresa, o al menos de un departamento, compartan un mismo espacio. El objetivo es que la comunicación sea más fluida, sin olvidar la intención de crear espíritu de equipo.

 

Todas ello lleva a que se esté constantemente en contacto y que en muchas ocasiones se invierta más tiempo en comunicarse que en realizar el trabajo. De hecho, hay estudios que muestran que el tiempo que se invierte en esta manera de trabajar ha aumentado más de un 50% en los últimos 20 años.

 

¿Hay que trabajar siempre en equipo?

 

Esta manera de funcionar se ha pensado durante mucho tiempo que era la más adecuada, sin que nadie cuestionará el dogma de que cuanto más se trabaje en equipo mejores resultados se conseguirán.

 

Sin embargo, cuando se analiza a fondo este método se descubre que de todo ese supuesto trabajo en equipo el rendimiento verdadero se saca al que efectúa un reducido grupo de trabajadores. Debido a su rendimiento, a estas personas se les carga con más y más tareas lo que hace que terminen saturándose y dejando por este motivo de ser tan efectivos.

 

Resulta innegable que en grupo se pueden conseguir objetivos que de manera individual sería imposible lograrlos. Pero en los últimos tiempos se está empezando a creer que no es tan útil trabajar en un ambiente lleno de gente y ruido, ni tampoco lo es pasar el día enviando whatsapps o correos a los compañeros de trabajo.

 

Otro problema que presenta el exceso de trabajo en equipo es que al final todos acaban haciendo un poco de todo. Aunque es cierto que el contar con trabajadores polivalentes es muy práctico, a la hora de la verdad no permite la especialización y reduce la calidad de los resultados obtenidos. Incluso el pasar de una actividad a otra constantemente dificulta la concentración, ya que nuestro cerebro necesitará desconectar de la anterior antes de pasar a la siguiente.

 

Con todo ello esa panacea que parecía ser el trabajo en equipo se ha convertido en un hándicap que al final le cuesta dinero a la empresa al no ser tan eficaces sus trabajadores.

 

La colaboración excesiva


La colaboración excesiva multiplica la jornada laboral

 

Es digno de mención que muchos trabajadores tiene que realizar su trabajo al llegar a su domicilio por la noche. Esto es debido a que invierten una gran parte de su tiempo, según algunos cálculos hasta el 90%, en asistir a reuniones, ya sean virtuales o no, en hablar por teléfono, en enviar y leer mensajes, y en tareas similares. Como vemos el colaborar tanto con otros miembro multiplica la jornada laboral.

 

Sirva como dato para la reflexión que antes una persona se ocupaba en solitario de realizar una tarea dentro de la empresa y como ahora es necesario la participación de otros. Lo que lleva a preguntarse si se estará colaborando en demasía y sobre todo si esto es realmente práctico.

 

Por eso es necesario analizar de qué manera se está realizando el trabajo en equipo con el fin de averiguar si es de forma eficaz o hay que darle un nuevo enfoque.

 

Tal y como muestran algunas estimaciones una empresa mediana en Estados Unidos gasta anualmente un millón de dólares en gestionar el correo electrónico. De esta forma se podría decir que cada mensaje cuesta casi un dólar a la compañía.

 

Cabe destacar otro problema que presenta el colaborar en exceso, que no queda tiempo para aquel trabajo que requiere de una gran concentración. Por eso hay muchos empleados que tratan de evitar estar todo el día de reuniones o pendientes de los mensajes electrónicos.

 

Cómo evitar la cooperación excesiva

 

El o los responsables de la empresa deben crear una estrategia adecuada para que no se dé un exceso de colaboración. Veamos cómo pueden conseguirlo:

  • Ser conscientes del problema. La empresa debe ser consciente de que se está produciendo este exceso de cooperación y del tiempo que por ello se pierde. Esto les llevará a determinar cuándo es necesario el trabajo en equipo y cuándo se puede realizar a nivel individual. Cuando se precisa la colaboración con otros miembros de la compañía debe ser siempre en su justa medida.
  • Simplificar los trámites. ¿Es necesario enviar tantos correos? ¿Hay que invertir tanto tiempo en reuniones? ¿Es imprescindible rellenar tantos formularios cuando se lleva a cabo alguna acción? ¿Es adecuado compartir con el resto del equipo todos los pasos que damos? Simplificar los procesos en la empresa es fundamental.

  • Delimitar espacios. No siempre es lo mejor que todos los trabajadores ocupen un mismo espacio abierto. Hay ciertas labores y algunos puestos que precisan que el trabajador cuente con un lugar privado en el que desarrollar sus funciones, ya sea en solitario o con un grupo pequeño de colaboradores.

  • Escuchar al equipo. Lo ideal a la hora de crear el plan de trabajo más adecuado es escuchar qué precisa cada trabajador para cumplir con sus tareas. Después hay que evaluar si cuadra con las necesidades de la empresa y analizar si esa es la manera de conseguir una mayor productividad.

Sin duda, ahora tenemos más claro cuál debe ser la colaboración adecuada entre los diferentes miembros de nuestro equipo, será aquella que dé los mejores resultados.

 

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Topics: gestión de equipos

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